Mis sueños se haran realidad (y puedo impactar a mi gente)

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mis suenos

Conozco a un niño que soñaba con impactar a su generación pero que vivía en una comunidad muy pobre, donde vivían personas buenas, de gran corazón, pero, la mayoría habían permitido que sus sueños fueran paralizados, arrancados, asesinados por la opinión y la crítica de los mismos miembros de esa comunidad.

Este niño amaba a su familia y a su gente.

Este niño, cuando no estaba en la escuela, aprovechaba su tiempo paseando en los alrededores, explorando, tratando de conocer más de la naturaleza que lo rodeaba.

Eran tiempos donde los niños podían salir con sus mascotas al campo, al bosque, a la montaña sin temer a mayores peligros o a malas personas.

 

Sin embargo, había algo dentro de él que le decía que el no pertenecía a ese lugar. A su corta edad, el ya había expresado algunos de sus sueños y había encontrado desprecio y oposición total. 

“Aquí nacimos, y aquí moriremos” le dijo uno de los jóvenes del lugar.

“La gente de estos lugares nunca han llegado más allá del río” le dijo su maestra de escuela primaria.

Y a pesar de todas las palabras negativas que recibía, esa señal interna, como una lucecita que crecía, como una señal de radio que va entrando en sintonía, así sus sueños también crecían y se hacían más claros, más específicos, y a él, le empezaban a parecer más posibles que imposibles.

Y empezaron a llegar las oportunidades, los momentos precisos, las puertas abiertas, los caminos correctos, las personas ideales, los recursos para construir sueños, hacerlos realidad y para ayudar a otros en la realización personal de sus propios sueños.

Jamás te sientas culpable por soñar en grande. 

Algunos permitimos que esa capacidad de soñar se entristezca y se duerma, o se muera. Este niño no permitió que nadie acabase con su deseo de hacer sus sueños realidad.

Todos los seres humanos hemos nacido con la capacidad de soñar y anhelar el bien, la prosperidad, la justicia y el éxito.

Es verdad que a veces, algunos tenemos esa sensación de “no pertenecer” al lugar donde hemos nacido. No porque despreciemos nuestras raíces, sino más bien porque nuestra capacidad de soñar es tan grande que empieza a movernos a otros niveles y nos sacude cuando tratamos de ignorar nuestros sueños de tal manera que ya no “podemos estar quietos”.

Otro día te seguiré contando acerca de este niño, (mira mi peticion para ti al final de la nota), lo que quiero que recuerdes es que tú también has soñado, y seguirás soñando. No hablo de esos sueños nocturnos que son tan claros y reales que nos impactan, pero que son olvidados con el paso del tiempo.

Me refiero a los sueños que te dieron esos deseos de no darte por vencido y de seguir luchando en tu jornada personal por una vida fructífera.

Esos sueños están ahí latentes, pero las personas a tu alrededor te han dicho que son sueños imposibles. Tal vez si existen sueños imposibles, pero estos son los que nos hacen saltar hacia lo desconocido y nos permiten aterrizar en el terreno de los sueños posibles.

 

Y hay personas que llaman imposible a todo lo que ven y escuchan, pero tu ya no te dejarás influenciar por estas personas negativas, y debes entender que tratar de hacerles cambiar de opinión es por lo general una pérdida de tiempo.

Ellos siempre estarán estancados, lamentándose de su situación, doliéndose por su pasado y derrotados espiritualmente por negarse a creer en un mejor futuro. Siempre te criticarán, siempre hablarán mal de ti.

Ni siquiera te tomes la molestia de contestar a sus criticas ni de responder a sus comentarios. Conserva tus fuerzas y empléalas en actividades productivas de las cuales se deriven bendiciones que aun a esas personas les puedan servir de ánimo y motivación.

No te preocupes si esas personas se unirán a ti o no en tu nueva vida llena de frutos y de realización.

 Ellos te verán transformar lo imposible en posible, lo que no existe y hoy no se ve, en aquello que se puede palpar, se puede sentir, se puede ver y que podrá traer mucho bien a miles de personas.

 Yo puedo cambiar al mundo.

¿Cómo puedes impactar a tu generación, a tu gente, a tu pueblo, a tu familia?

Hay tantas maneras de causar un efecto positivo y constructivo en las personas que nos rodean.

Y la primera es:

Entiende, cree, reconoce que tú tienes la capacidad para transformar tu mundo.

Y tanto he leído y estudiado sobre este tema que te puedo afirmar que el tratar de ignorar esta gran verdad es lo mismo que entregarte al fracaso, a la enfermedad, a la muerte, y no solo tú, sino que huir del deseo de “hacer algo positivo” por este mundo, es arrastrar en tu huida el futuro de mil generaciones.

Lee las líneas escritas abajo en voz alta, créelo, y acepta que no son “frases positivas”. Estas palabras a continuación son una gran verdad:

 Yo puedo cambiar al mundo,

Yo puedo impactar a muchas personas,

Yo puedo ser la pieza clave para la prosperidad, la felicidad, la salud, para ayudar a crear un futuro claro y brillante para tantas personas, empezando por mí mismo, y por mi familia,

Yo puedo impactar positivamente a mi generación. Soy Generación Impacto.

Yo puedo aprender, crecer, entrenarme, incrementar mi capacidad intelectual, desarrollar mi amor por los que me rodean, de tal manera que no haya obstáculo alguno que pueda detenerme al hacer realidad mis sueños.

Esta nota continuará, si tu deseas que continúe, y si deseas que te siga contando de ese niño pobre que un dia pudo alcanzar sus sueños, indícamelo abajo con tu comentario.

Gracias por compartirlo, y si leiste hasta aqui, te felicito. Pocas personas lo lograron. Para nutrir tu alma se necesita hacer el esfuerzo consciente de leer, aprender, compartir, y tu ya lo estas haciendo. Mantente en sintonía porque pronto tendré algo para ti.

Escrita por HAC Protegida por derechos de autor  copyright 2015 VidaMedios.Com