Truco para conciliar el sueño cuando te desvelas en la noche

Si te desvelas, en lugar de ponerte nervioso porque no puedes dormir, procura relajarte y visualizar imágenes relajantes que ayuden a conciliar el sueño.

Cuando te desvelas, tu cerebro inicia una espiral donde se combina el cansancio, la ansiedad y la duda desesperada de por qué no podemos dormirnos.

Las personas con sueño ligero son las que más tienen este tipo de problema.

En su caso, lo normal es que su descanso esté caracterizado por no pasar casi nunca de esa tercera fase en la cual podemos alcanzar el sueño REM o el sueño profundo.

Por esto, la persona se levanta cansada, con dolor de cabeza y con la sensación de no haber recuperado energías.

El hecho de desvelarnos se debe a muchas razones.

El insomnio es una de ellas, pero la ansiedad y el estrés son emociones negativas que modifican nuestra química cerebral y ocasionan este tipo de disrupciones en nuestro descanso.

Hoy queremos explicarte qué estrategia deberíamos aplicar en estos casos. Puedes aplicarla según tus necesidades para disfrutar de un sueño reparador.

Cómo poder conciliar el sueño en la noche cuando te desvelas

John Lloyd  autor de “El pequeño gran libro de la ignorancia” y, en uno de sus capítulos, menciona esas estrategias erróneas que muchos hemos hecho alguna vez para conciliar el sueño luego de desvelarnos:

Contar series numéricas.

Pararnos de la cama y dar una vuelta por la casa.

Concentrarnos en frases como “voy a dormirme, tengo que descansar”.

Ver televisión unos minutos esperando que el sueño nos venza.

Estos mecanismos responden a lo que se le llama “el elefante rosa”. Es decir, solo con que nos digan “no pienses en el elefante rosa” para pensar en eso de modo obsesivo. Con el insomnio sucede igual.

A continuación, te vamos a explicar qué sería lo mejor en estos casos.

1. Tu postura

Ahora, debemos mejorar nuestro eje postural en la cama para mejorar el descanso y permitir el que puedas dormir de nuevo.

Es importante que duermas del lado izquierdo. Así, no comprimimos el hígado y permitimos que nuestro organismo lleve sus procesos sin ejercer presión.

Ahora, coloca una almohada entre las piernas. Así, podrás cuidar tus lumbares y tu columna vertebral permitiendo un adecuado equilibrio corporal.

En esta posición, se alivian tensiones musculares y te sentirás relajado.

 

2. La importancia de tu temperatura

Te puede parecer curioso, pero tiene buenos respaldos médicos. Para conciliar un sueño profundo debemos tener una temperatura ambiental entre 19 y 22 grados centígrados.

Tener “un poco” de frío posibilita la relajación y  ayuda a oxigenar un poco más el cerebro.

Puedes bajar un poco la sábana hasta la cintura o usar menos ropa.

Si duermes con medias, quítatelas  y saca un pie de la sábana. Esto permitirá regular tu temperatura.

Si lo prefieres, abre un poco la ventana.

3. Supresión de los pensamientos ansiógenos

Al desvelarte, lo más normal es hundirte en la almohada e ir de un lado a otro deseando volver a retomar el sueño.

Si piensas “debo dormirme porque en 4 horas me tengo que levantar para ir a trabajar” lo único que hacen es aumentar la ansiedad. Es obligatorio evitarlos.

Sustituye todas estas verbalizaciones mentales por imágenes.

Visualizar algo impacta mucho mejor en nuestro cerebro para impulsar sensaciones placenteras.

El palacio de serenidad

Visualiza un palacio resplandeciente. Llegas a él, poco a poco y entras a una habitación blanca, de luz suave.

Esta habitación tiene grandes ventanales que se abren hacia un escenario en paz donde cae el atardecer.

En este escenario calmado, se escucha un río que corre a nuestro alrededor.

La temperatura es perfecta, nada interrumpe este hilo de equilibrio perfecto. Los problemas se quedan en otro universo muy lejano, y absolutamente nada puede alcanzarte en esta sala tranquila de color blanco.

Te sientes ligero y relajado; tanto, que te tumbas en un diván para quedar envuelto de esa magia.

Este tipo de imágenes deben relajar tu mente y tu cuerpo. Las personas que realizan ejercicios de meditación, llevan estas estrategias de forma más efectiva.

No dudes en ponerlo en práctica, intenta buscando una postura cómoda para, después, comenzar estos ejercicios de visualización.