¿Tienes 40 años? No comas estos 8 alimentos.

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La nutrición debe ir cambiando conforme nuestro desarrollo, no es exactamente lo mismo como sienta unas papas fritas a los 15 que a los 40, y nuestro cuerpo lo sabe.

Nuestros órganos avejentan a la par que cumplimos años. Entonces, ¿para que cuidarnos? Pues el cuidado y ser conscientes de lo que comemos va de la mano con una vejez saludable. Si una noche salimos a cenar y tomamos una copa de más, enseguida apreciarás que al otro día sientes una terrible resaca. Algo que no pasaba cuando estabas en tus 30. La resistencia a esta edad empieza a mermar. Empezamos a disminuir al mínimo la sal y el azúcar y complementamos con ejercicio y sueño de calidad.

Mascarilla de huevo y cerveza para una cabellera larga, fuerte y hermosa

Es hora de una dieta rica en comestibles orgánicos y frescos para que puedas mantener tu cuerpo sano y estar menos propenso a enfermedades. La sanación la tienes al alcance de tu mano, solo es cuestión de ingerir comestibles de calidad.

A los cuarenta, dile adiós a estos alimentos…

Morcilla, chorizo y longaniza

Si empezaste a sentir la inflamación articular de la artritis debes eludir estos comestibles en tanto que las grasas sobresaturadas que poseen acrecientan la inflamación. Asimismo, estos son malos para la hipertensión y contribuyen a sufrir enfermedades cardiovasculares.

Alcohol

El alcohol no solo acelera el envejecimiento sino un incesante consumo puede dañar el hígado y provocar una osteoporosis. Apreciarás en tu piel los estragos de este por el hecho de que observarás tu piel seca y con más arrugas.

Rebozados

Cualquier comestible que pasa por aceite para su cocción hay que dejarlo inmediatamente, las elevadas temperaturas convierten los aceites en grasas trans, con lo que se sobresaturan las arterias. El alto contenido calorífico de estos comestibles lleva a una ganancia de peso, lo que acrecienta el peligro de sufrir enfermedades e inconvenientes hormonales. Es considerablemente más sano hervir o bien cocinar al horno los comestibles.

Galletitas

Las galletas de bulto contiene niveles muy, muy altos de azúcar, sumado a los colorantes y los conservantes con los que están hechas. La ingesta excesiva de galletas resulta en el cambio de membranas celulares, arterias y hasta en las hormonas.

Gaseosas sin azúcar

Estos productos son perjudiciales para la salud dado a que lo que usan en remplazo es peor que el azúcar misma. Mucho mejor es tomar solo agua, o bien jugos naturales. Esa es la mejor manera de purificar el organismo.

Sopa envasada

Cualquier sopa comprada es homónima de cantidades gigantes de sodio, demasiado a fin de que el organismo pueda filtrar. El consumo seguido de estas pseudo sopas trae inconvenientes de hipertensión y grandes posibilidades de inconvenientes cardiovasculares.

Sal en demasía

Cuando consumimos demasiada sal, le quitamos a nuestro organismo un tanto de calcio día tras día hasta el momento en que los huesos quedan demasiado enclenques y se fracturan con sencillez. Su consumo en cantidades elevadas se traduce en un incremento de la presión sanguínea, que de forma natural se ve aumentada con la reducción de la elasticidad de las arterias al avejentar. Evita comer demasiados comestibles en conservas, envasados y procesados puesto que poseen mucha sal.

¿Sabías que ser olvidadizo es señal de gran inteligencia?

Picante

El picante contiene altos niveles de sodio influyendo en nuestra presión y en los huesos. Si empiezas a sufrir del estómago y de reflujo, saca el picante de tu dieta.

Comparte la información con tus amigas y cuéntanos qué hábitos has alterado desde el momento en que cumpliste cuarenta años.