Si te tomas todo a título personal, vivirás siempre ofendido.

Si vives ofendido te estarás haciendo daño. ¡Sé flexible como el bambú! Muchos viven ofendidos y en vez de permitirse una existencia en sintonía y armonía con su entorno, prefieren “darse contra un muro”.

¿El mundo se ha confabulado en su contra? No. Lo que sucede es que hay quien hace de la ofensa un constante hábito. En vez de verlos como focos problemáticos es imprescindible entender lo que sucede en su interior.

La baja autoestima y la hipersensibilidad hacen que sus esquemas de pensamiento sean muy duros. Cualquier cosa se interpreta como una ofensa. Es un autoconcepto bajo que ve problemas donde no existen. Gente que ven tormentas cuando brilla el sol. Te aconsejamos reflexionar sobre ello.

Vivo ofendido 24/7

“Te ofendes por cualquier cosa”. “Contigo no se puede hablar”.

Si te han dicho esto, probablemente hayan percibido que estás mal. Pero detrás de esas verbalizaciones hay una realidad escondida. Si los más cercanos tienen problemas para interactuar con nosotros, algo ocurre y es necesario saber por qué.

En vez de pensar que “todos los que me rodean” no quieren saber de mí, es necesario reflexionar profundamente:

-Debemos saber qué hay en nuestro interior.

-Descubramos qué sucede en quien se siente siempre ofendido.

Nadie te ofende, son tus perspectivas

Es posible que tus altísimas expectativas sean las que no se acomodan a la realidad. Todos tenemos una idea acerca de lo que deben hacer los demás, cómo deberían tratarnos y cómo deberían reaccionar.

Es bueno aclarar que estos enfoques no son del todo adecuados. Vamos a ver por qué.

Debes tener claro cómo quieres que te traten. Mereces respeto y debes exigirlo.

Lo que haga el resto, decida o deje de hacer no es competencia nuestra. Cada persona decide lo que desea y actúa como quiere, mientras haya respeto.

Si nos obsesionamos en que nuestra pareja y amigos se comporten de tal modo, lo pasaremos realmente mal.

Recuerda: no esperes nada de nadie.

El mundo no está en tu contra: tú eres quien debe conciliar con el mundo

Quien vive siempre ofendido es como un tronco de roble. Visualiza lo siguiente:

  • Piensa que eres un árbol ante un océano. Las aguas vienen y van, el viento es suave, y a veces, intenso. A veces ese océano te acaricia, pero otras te golpea en sus días de tormenta.
  • Si eres un árbol muy duro y firme, ese mar, sus olas y los elementos terminarán derribándote. Visto así, todo lo que aparenta obstinación, termina por los suelos.
  • Ahora bien, si eres flexible como el bambú, ni la tormenta más feroz te hará caer. Porque te adaptas.

Vivir siempre ofendido es ayudar a que nos hagan más daño y los culpables seremos nosotros. Además:

-El que se ofende por nada crea desconfianza.

-Si siempre vives ofendido los tuyos dejarán de sentirse bien contigo y se van a alejar.

-Si ves ofensas cuando te ofrecen palabras agradables, crearás distancia.

Quiérete más y para el ruido de pensamientos obsesivos

-No guardes ofensas donde no las hay, ni veas malas acciones donde nunca hubo deseo alguno de hacerte daño.

-Quien no se ama a sí mismo se torna exigente con los demás.Espera que el resto le de aquello que él no se da: amor.

-Di ¡NO! al sufrimiento inútil reparando tus heridas y ofrécete el amor que necesitas.

-Cuando alguien se quiere, el mundo empieza a avanzar mucho mejor.