Signos de que tienes o eres un padre tóxico

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¿Te diste cuenta de que tus padres no son muy ‘normales’? Quizás te parezca que tus progenitores resultan ser un tanto más molestos de lo frecuente, o bien has mirado a tu alrededor y has apreciado que, tus padres no son como otros papás. Quizá, por último, te das cuenta de que es posible que cosas que hacen o dicen… no son normales o éticamente están mal: ocultarte en tu habitación o bien el hecho de que le hables mal a tus padres o les grites en el momento en que te llaman. No, eso no está bien.

 

Aquí te dejo la definición técnica de un narcisista o bien un padre tóxico: Se le llama así al padre que vive como si tú fueras su competencia.

Esencialmente, la vida se trata, sobre todo, cuánto hagas (o bien desean que tú hagas) es solo para satisfacer sus necesidades. En incontables ocasiones es bastante difícil reconocer a un padre tóxico, debido a que muchos se disfrazan como personas cariñosas que se sumergen en la vida de sus hijos.

Su involucramiento es una especie de fachada, y lo que aparenta ser devoción no es más que un acto de egoísmo, un esmero por supervisar y manipular a sus hijos por medio de una relación muy estrecha con ellos. Pero ¿de qué manera te das cuenta de lo que verdaderamente pasa?

El inconveniente con intentar descifrar si has sido influenciado o perjudicado por un padre tóxico es que acarrea la habilidad de verse autoreflejado. Quizá hayas crecido pensando que este es un comportamiento normal en tu casa y no fue hasta el momento en que conviviste con otros niños, creciste, maduraste y ves la vida un poco más como es. Es entonces cuando tienes la habilidad de reconocerlo.

Desafortunadamente, esta situación trae consigo mucho daño y el camino a la sanidad es largo y solitario, debido a que ningún padre tóxico quiere aceptar que tiene ese inconveniente. El hijo que convive con este tipo de padres debe reunir las fuerzas y el coraje suficiente para hacerle frente e intentar un cambio.

La buena nueva es que, si has sido criado por un padre tóxico, ¡puedes ser feliz! Estudios prueban que mediante terapia puedes superar tu dura y cruel infancia y transformarte en un mejor padre. El paso inicial es reconocerlo.

Estas son ciertas señales de que tienes, o bien eres un padre tóxico:

1. No se sientan a charlar contigo, no les importa mucho conocer tus intereses.

2. Ellos no reconocen sus límites.

3. Demandan atención de sus hijos todo el tiempo.

4. Los sentimientos de tus padres siempre y en todo momento son más importantes que los de sus hijos.

5. Son muy críticos con sus hijos, hasta el punto de llegar a ser bastante cruel.

6. Usan la culpa para manipularte y controlarte.

7. Compiten con sus hijos.

8. Hacen a sus hijos responsables por su dicha o desdicha.

9. Aún tienes temor de ellos.

Si reconoces que alguna de estas peculiaridades forman parte del comportamiento de tus progenitores, o bien aun del tuyo, entonces es realmente posible que tengas padres tóxicos. ¡Suerte, mijo!