Si piensas que por no comer un desayuno pierdes peso, debes leer esto.

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¿Recuerdas la última vez que te sentaste a comer un buen desayuno? Te aclaro algo, el muffin o la taza de café que ingieres mientras vas corriendo al trabajo no califican como uno. Pero si te digo algo, aunque no lo creas, un buen desayuno es necesario para adelgazar.

 

Y cuando me refiero a un buen desayuno, estoy hablando de uno que se componga de proteína, frutas,  grasas saludables y verduras.

Muchas personas siguen esas dietas peligrosas de ayuno, se saltan una o dos comidas cada día y peor aún, salen a hacer ejercicios sin comer y no alimentan sus músculos cuando regresan. ¡Grave error!

La proteína es primordial cada mañana, pero con los otros ingredientes puedes jugar para hacerte desayunos variados, saludables y deliciosos todos los días.

Literalmente el desayuno es la comida destinada a “romper el ayuno” de todas esas horas de descanso reparador y bien merecido que has pasado, así que cuando lo saltas, estás causando una serie de malas reacciones en cadena en todo tu organismo.

Caen tus niveles de azúcar en la sangre

Una investigación ha demostrado que el desayuno ayuda a restablecer el glucógeno y consolidar los niveles de insulina. Si no restableces tus almacenes de glucosa en la mañana, te vas a sentir con mucha hambre, irritable y fatigado durante toda la jornada.

Tu metabolismo se hace lento

Existen pruebas científicas de que una comida temprana puede propulsar tu metabolismo y animar a tu cuerpo a quemar más calorías durante toda la jornada.

Cuando ayunas por mucho tiempo, tu organismo entra en modo de protección, y empieza a guardar tantas calorías como sea posible. Y como si fuera poco, cuando tu metabolismo se hace más lento, la glucosa guardada en tus músculos, se puede convertir en una fuente de reserva de combustible, consumiendo los músculos que tanta dificultad te han dado para tonificar.

Se disparan tus hormonas del estrés

¿Por las mañanas te sientes más irritada de lo normal? Quizás por saltarte el desayuno tiene algo que ver con esa situación, pues esta primera comida del día causa un efecto positivo sobre el cortisol, la cual es una de las principales “hormonas del estrés” excretadas por las glándulas suprarrenales, de acuerdo a una investigación de la Universidad de Texas en Austin.

El cortisol realiza muchas funciones, incluyendo a facilitar que el cuerpo use el azúcar (glucosa) y la grasa para conseguir energía y controlar el estrés.

Regularmente, los niveles de cortisol son más altos a eso de las 7 de la mañana, así que es sumamente importante comer algo para que vuelvan a bajar, pues si los niveles de cortisol se mantienen elevados, es casi seguro que te sientas irritable, ansiosa y nerviosa.

Tu corazón se ve perjudicado

Cuando regularmente te saltas el desayuno, te puede hacer más susceptible a subir de peso y aumentar tu riesgo de diabetes, obesidad,  enfermedad cardíaca, presión arterial alta y colesterol alto.

En sentido general, serás menos saludable

Las personas que no desayunan tienden a dejar los nutrientes esenciales, como el calico, la fibra y el potasio.

Las deficiencias nutricionales tienden a incrementar el riesgo de algunos problemas de salud.

En cambio, las personas que de manera regular toman el desayuno, tienden a ingerir una dieta mucho más saludable en general.

Esto quiere decir, que comer desayunos anima a las personas a comer alimentos saludables, como carne magra, frutas, verduras y granos enteros, durante toda la jornada.

¿Aún te hacen falta más razones para no volver a saltarte esta comida tan importante? Pues te sigo contando que un desayuno rico en proteína y saludable, te va a ayudar a reducir el hambre y a comer casi 135 calorías menos durante todo el día.

Además, la proteína va a hacer que te sientas llena gracias a que activa las señales del cuerpo que controlan el apetito, reduciendo los antojos y la comida en exceso.

Y otra cosa más: los desayunos muy altos en proteína también te pueden ayudar a perder grasa del abdomen, debido a que la proteína dietética está inversamente relacionada con la grasa del abdomen, es decir, mientras más proteína de calidad ingieres, menos grasa en el abdomen.

Eso sí, no olvides que debe ser un desayuno de mucha calidad que en lo posible no haya azúcares incluídos. significa que los muffins, las barras de granola empacadas y los cereales de caja o corn flakes no son buenas elecciones.

Por otro lado, el yogur griego, los huevos, las bayas, la avena, las semillas de chía, los frutos secos, las malteadas de proteína, la linaza y el requesón serán tus mejores aliados en las mañanas.

Espero que luego de todas estas explicaciones hayas quedado convencido de no saltarte el desayuno y prestarle más atención a lo que comes.