Se Escondió Debajo De La Cama Para Espiar A Su Novio Y Lo Que Escuchó La Dejó Helada Del Miedo…

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¡Hola amante de las historias! Mantener un relación no es sencillo, requiere de mucho aporte por ambas personas y, de no haberlo, estas podrían irse por el lado equivocado.

Cuando se vive con esa persona que amas, todo puede pasar de maravilloso a rutinario muy fácilmente si no es algo a lo que se le presta la debida atención. Eso le pasó a Sarah y tomó una decisión. ¿Quieres saber cual? Quédate hasta el final y descúbrelo.

Situaciones Drásticas, Requieren Medidas Desesperadas, ¿No?

Sarah tenía tres años viviendo con su novio, al principio todo había sido maravilloso, ella lo amaba tanto y se sentía completamente feliz con él.

Sin embargo, el tiempo fue pasando y ambos se fueron dejando llevar por la rutina, las ocupaciones del trabajo y el mantener el hogar, los había hecho olvidar que también tenían una relación que mantener.

Al principio Sarah comprendió que esto podía pasar, pero que con trabajo de ambos podían salir de ahí y mejorar de nuevo la relación. Pero el tiempo pasaba y nada mejoraba, ella estaba cansada.

Así que un día, decidió poner a prueba a Matthew.

Nerviosa pero segura de que esto era lo mejor, tomó lápiz y papel y comenzó a escribirle una nota a su pareja:

“Mi amado Matthew, nada es igual ya, estamos consumidos en la rutina. Solo llegas a casa a dormir, no tienes ganas de estar conmigo y yo tampoco contigo.

Tanto tiempo sin salir. Ya ni me dices que me amas. Ya no acaricias mi cabello por las noches. Lo siento, amor, te amo, pero no puedo seguir aquí.”

Con el corazón acelerado, Sarah escuchó la puerta abrirse y se escondió bajo la cama.

Ella solo quería ver como reaccionaría el hombre que ama ante su partida, si haría algo por buscarla y si luego de esto, algo cambiaría. Quería sentir que él la amaba.

Cuando Matthew entró a la casa, le pareció raro que estuviera tan silenciosa, pero pensó que ella tal vez había salido así que subió a la habitación. Al llegar ahí, vio la pequeña nota en el escritorio.

Sarah bajo la cama solo observaba en silencio y nerviosa. Luego de leerla, Matthew tomó otro pedazo de papel y también escribió una nota.

Y luego, comenzó a brincar de la felicidad.
Tomó su teléfono, realizó una llamada y dijo: “¡Amor, buenas noticias! Por fin Sarah se dio cuenta que ya no la amo. Se fue y ahora soy libre, por fin estaremos juntos”. Y salió de la habitación.

Sarah sintió como su corazón se rompió por completo. Sabía que las cosas estaban mal, pero nunca imaginó que Matthew ya no la amara en absoluto y estuviera con otra mujer.

Dolida y en lágrimas, tomó la nota que él había dejado.

Estaba nerviosa y no podía dejar de llorar, no quería leer la nota, pero sabía que debía hacerlo. Pero lo hizo, y fue entonces cuando ese dolor pasó a felicidad pura.

“¿Te crees graciosa, no? Yo también puedo serlo. La próxima vez, si quieres ponerme a prueba, no te escondas bajo la cama, cariño, se te veían los pies. Fui a comprar la cena, te amo.“

¡Vaya! Estamos seguros que Sarah no contaba con que eso pasara, pero es una gran lección de que la mejor forma de solucionar los problemas es mediante la comunicación y no dejándose llevar por los miedos.

Fuente de inspiración.

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