¿Quieres ser feliz? Debes ignorar a estas personas

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Entiende que para ser feliz es necesario aprender a ignorar a muchas personas…

En muchas ocasiones separarnos de las personas problemáticas no solo es cuestión de comodidad, sino más bien de salud mental. Hay actitudes que nos llegan a desestabilizar tanto que nos bloquean y nos impiden alcanzar nuestras metas. Nuestro bienestar emocional se ve tan afectado que terminamos sometidos a sus antojos.

Aunque lo esperamos fervientemente, es bien sabido que en nuestra relación con el entorno no siempre y en toda circunstancia nos aportará algo positivo. Pese a que somos conscientes de esto, nos cuesta percatarnos de que estamos nutriendo intercambios tóxicos. Es como si nos sometiéramos sin darnos cuenta, hasta que ya es muy tarde y nuestra relación se ve afectada.

Es decir, nos parece algo “tonto” y también incongruente, pero no podemos escapar de la realidad. ¿Hasta cuándo debemos sacrificar nuestro bienestar por los demás? Está a la orden del día para cada uno de nosotros. La respuesta: no debes permitir que te saquen o quiten tu santidad. Tu relación no debe afectar tu relación con Dios. Ni pueden descontrolarte.

Durante toda tu vida te verás obligado a compartir con personas poco honestas, que no aportan sinceridad y lo que hacen en demasía es llenarte de emociones negativas. Esto es, intercambios cargados de intereses y egoísmos. De ahí que para poder crecer debemos aprender a ignorar a determinadas personas.

¿Qué debemos ignorar para ser felices?

No creo que sea buena idea ignorar a las personas tóxicas. Más bien se trata de identificarlas e inhibirlas, contrarrestar sus efectos nocivos.

Estas personas son fáciles de identificar: son las que nos turban, pero puede que nos lleve un tiempo entender porque nos sentimos así, ¿por qué nos hieren tanto?

 

Conocerlas nos va a ayudar a tomar conciencia de la realidad e inclusive puede asistirnos a adelantarnos a estas cuestiones, de forma que podamos impedir que nos hagan más daño. Dicho esto, debes aprender a ignorar:

1. Crear inseguridades

Hay personas que se creen que son especialistas  en todo. Por lo general, se trata de personas con baja autoestima que desean disfrazar sus inseguridades imponiendo su criterio. Intenta ignorar este tipo de actitudes, puesto que solo te conducen a la frustración.

“Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido”. Mateo 23:12

2. Las críticas

La crítica negativa es tóxica. Recuerda que con la vara que midas, serás medido.
“Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis juzgados; mirad, el Juez está a las puertas”. Santiago 5:9

3.Aceptar que no tenemos el control

Preocuparnos por lo que no podemos controlar, no es sabio.
Si nos preocupa de qué manera va a actuar esa persona o bien qué hará o qué va a decir … es que algo va mal.  Si esto ocurre, es mejor  que  pongas distancia de esa persona, no te hace ningún bien.

No os dejéis engañar: “Las malas compañías corrompen las buenas costumbres.”1 Corintios 15:33

Aléjate de las personas nocivas, no tienes por qué adaptarte (a menos que sea tu jefe o tenga una cierta autoridad sobre ti, si es así, pues ni modo). Pero trata de renovar tu mente y ver si las palabras hirientes de esa persona no van con la voluntad de Dios, la cual es buena, agradable y perfecta.

4. El egoísmo

No todos a tu alrededor te estarán ayudando, aunque a la vista procuren hacerlo. Aprende a identificar “dónde está la bolita”. Es decir, aprende cuándo algo está en equilibrio y al final de cuentas tu integridad no se vea afectada por los intereses de otra persona.

Obsequia tu ausencia a esas personas que no valoran tu presencia. “No le eches tus perlas a los cerdos”.

5. Las comparaciones obsesivas

Es realmente bueno que la gente triunfe y tenga éxito, mas no que hagan sentir a el resto de los mortales como si fueran poca cosa. No hay persona más intrascendente que aquella que emplea sus logros para despreciar a los demás.

6. De vez en cuando serás sorprendido

Sí, de vez en cuando algunas personas te sorprenderán con una grosería inesperada. Esto no puede sorprenderte, las personas se salen de control fácilmente. Sin embargo, también te vas a encontrar con personas que están luchando por cambiar, a esos, ayúdalos.

7. No tengas miedo en dar
Si puedes hacerle un favor a alguien, hazlo. No importa si esa persona es ingrata. Dale de comer, de beber… Pero no pierdas tu tiempo en tratar de cambiarlas. Ya sé que es difícil ignorar a las personas, pues somos humanos, pero los resultados comenzarán a verse con el tiempo, si es la voluntad de Dios. Recuerda, “La blanda respuesta quita la ira, mas la palabra áspera hace subir el furor”. Proverbios 15:1