¿Qué ocurre con el cuerpo si se deja de beber alcohol durante 28 días seguidos?

0

Una persona con un ingreso promedio, toma alrededor de 9,5 litros de alcohol al año y está lejos de ser un alcohólico. Únicamente le gusta pasar tiempo con amigos y una botella de alguna bebida fuerte o no tanto de vez en cuando. A veces se permite relajarse durante la semana laboral, tal vez con una copita de vino antes de acostarse para quedarse dormido rápidamente o aliviar el estrés. ¿Te suena?

¿Pero qué crees que ocurriría con el cuerpo de esta persona, si no bebiera nada de alcohol durante 28 días seguidos?

Vamos a ver los increíbles cambios que se darían en una persona si dejase de tomar alcohol durante 28 días:

1.ª semana

¡El apetito aumenta! Después de dejar por completo el alcohol, una persona psicológicamente quiere llenar el vacío que se ha formado con su ausencia y por lo general, lo hace con la comida. Podrías reemplazarlo con éxito por jugos o frutas, opero también puede haber una fuerte necesidad de tomar alimentos dulces. El alcohol, especialmente dulce, puede aumentar la cantidad de azúcar en la sangre y el organismo notar su ausencia. El alcohol afecta a las personas de maneras muy distintas por lo que a algunas, curiosamente, les disminuye el nivel de azúcar. Pero por lo general, beber alcohol es especialmente peligroso para las personas diabéticas.

También se tienen dificultades para dormir. Quienes están acostumbrados a tomarse un vaso de vino antes de acostarse para conciliar el sueño, tendrán este problema. El alcohol simplemente permite quedarse dormido antes, pero la calidad de sueño se ve afectada negativamente. Sin la dosis habitual para dormir, será difícil dormirse sin problema la primera vez, y el sueño en sí será intermitente y no profundo. También puede tener pesadillas.

Algunas personas comienzan a tener dolores de cabeza, sin duda un marcador de cambios graves en el cuerpo bajo la influencia de las bebidas. Puede tratarse de un problema hepático, la presión arterial alta o la falta de hormonas que alivian el dolor. El alcohol aumenta el umbral del dolor y al faltar este, puede producirse con mayor intensidad.

2.ª semana

El hígado se regenera. Al tomar alcohol de forma regular, las células hepáticas mueren lentamente y se forman cicatrices en su lugar. El hígado puede recuperarse por sí solo, pero muy despacio. Por ello, cuanto menos beba la persona, más rápida será la regeneración del hígado.

También puede cambiar el tono de la piel. Generalmente ocurre más en las mujeres que en los hombres. El alcohol expande los vasos sanguíneos y esto altera la circulación de la sangre lo que produce falta de oxígeno en la piel. Se seca el epitelio y provoca la aparición de manchas de la edad y arrugas tempranas.

Se mejoran los procesos digestivos. El alcohol provoca una mayor producción de ácido clorhídrico en la composición del jugo gástrico. En otras palabras, el estómago “se come” lentamente. Por cierto, esta es la razón del aumento el apetito al tomar bebidas.
Las personas que realizaron experimentos sobre el abandono del alcohol señalaron que en la segunda semana es más difícil evitar reunirse con amigos cuando hay bebidas.

3.ª semana

Durante la tercera semana sin ingesta del alcohol aparecen los síntomas externos: bolsas debajo de los ojos, moretones e hinchazón en la cara. Esto ocurre porque el líquido del cuerpo ya no se estanca y el sistema urinogenital vuelve a funcionar correctamente.
Es más fácil levantarse por la mañana con energía. Incluso una persona que bebe poco, se queda dormida con mayor rapidez entrando sin problema en una fase profunda. Cuando la concentración de alcohol en la sangre disminuye, el sueño se vuelve superficial e intermitente. Por ello la persona puede tener insomnio y dar muchas vueltas en la cama antes de lograr dormirse.

La bebida deteriora la salivación se deteriora y esto afecta a los dientes. Sin alcohol se reduce el riesgo de caries y el esmalte dental se vuelve más fuerte.

Al tiempo de haber dejado el alcohol, se recupera la capacidad de reconocer lis matices del gusto y el olfato ya que esta sustancia no solo adormece el dolor, sino también los receptores del gusto y el olfato.

4.ª semana

Cuando una persona tiene sobrepeso, lo pierde significativamente. Los indicadores son individuales: en promedio, unos 3-4 kg por mes. Cuanto más tiempo lleve una persona sin beber alcohol, más peso será capaz de perder.

El alcohol aumenta la presión arterial, lo que produce también riesgo de hipertensión. Las personas que no beben en absoluto tienen menos probabilidades de sufrir esta enfermedad. También se reduce el riesgo de desarrollar enfermedades del sistema cardiovascular y el pulso vuelve a la normalidad.

Todos estos cambios pueden producirse en alguien que dejó de beber alcohol por completo durante 220 días:

Piel mucho más limpia.

Las manchas de pigmento van desapareciendo de forma gradual. Sin acné ni irritación debido a la restauración del equilibrio hídrico en el cuerpo y la normalización de la circulación sanguínea.

Pensar con claridad y trabaja de manera más productiva.

Con el consumo sistemático de alcohol, existe una ligera inflamación del cerebro, dilatación de los vasos sanguíneos y muerte masiva de las células del cerebro debido a la falta de oxígeno. Tales cambios son muy lentos e irreversibles.

¿Vas a comenzar a cuidar tu salud? ¿Sabías todo lo que el alcohol provoca en nuestro cuerpo? ¡Comenta y comparte!

Fuente: Genial.Guru

COMPÁRTELO CON TUS AMIGOS:

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here