No te dejes engañar, los cereales de desayuno NO son saludables.

Creo que todos hemos visto esos comerciales en la TV de cereales para el desayuno que aportan una cantidad grandísima de nutrientes que nuestros hijos necesitan “para crecer sanos y fuertes”.

Y hay otros que prometen ayudarnos a lograr y mantener la figura que todos deseamos, todo desde una pequeña caja. Muy fácil, no hay que cocinar, y saben muy bien.

Pero, ¿son saludables?

Pues sigue leyendo para descubrirlo porque hoy te traigo la respuesta.

¿Qué es un cereal de desayuno?

El cereal de desayuno está hecho de granos procesados. Por lo regular se come con leche, frutas, yogur o frutos secos (eso es posible que lo sepas), lo que tal vez no sabes es…

¿Cómo hacen los cereales para el desayuno?

Procesamiento: Los granos generalmente son procesados en harina fina y se cocinan.

Mezcla: La harina es mezclada con ingredientes como azúcar, chocolate y agua.

Extrusión: La mayoria de los cereales para el desayuno se producen por extrusión. Este es un proceso a muy alta temperatura que usa una máquina para darle forma al cereal.

Secado: Luego, el cereal se seca.

Conformación: Por último, el cereal es convertido en formas, tales como estrellas, bolas, bucles o rectángulos.

Los cereales de desayuno pueden ser en copos,  inflados o triturados. Además, el cereal puede recubrirse de chocolate o de glaseado antes de que se seque.

En resumen: el cereal de desayuno es hecho de granos refinados, es altamente procesado, azucarado y casi siempre contiene un montón de ingredientes añadidos poco saludables. Definitivamente  un comienzo muy malo.

Casi todos los cereales están llenos de azúcar y carbohidratos refinados

Como ya comenté, estos cereales son altisimos en azúcar, es más, son de los alimentos azucarados y procesados más consumidos en el mundo.

Tanto es asi, que la mayoría de ellos posicionan el azúcar como el segundo o tercer ingrediente en los datos de nutrición (antes que las vitaminas y los minerales), esto quiere decir que es de los elementos que más contienen.

¿Y sabes otra cosa? Si los comes en la mañana, aumentarán tus niveles de azúcar en la sangre y de insulina. Te vas a sentir feliz, pero…

Unas horas después, tu nivel de azúcar en la sangre va a colapsar, y tu cuerpo querrá otra comida alta en carbohidratos o comida chatarra, disminuyendo tu ánimo y creando de esta manera un círculo vicioso.

No olvides: el azúcar es más adictivo que ciertas drogas.

Pero la cosa no termina ahí, el consumo elevado de azúcar también puede potenciar el riesgo de sufrir diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas y cáncer.

Los cereales de desayuno por lo regular son promocionados engañosamente como saludables

¿Recuerdas los comerciales que comentaba al inicio? Con animalitos hermosos prometiendo beneficios, ¿qué mal podrian hacer?

Desgraciadamente estos son comercializados como saludables e incluso, cuentan con esas propiedades en la caja.

Esto incluye algunas afirmaciones engañosas como “bajos en grasa” y “granos enteros”, pero solo son tretas, cuando le echas un vistazo con cuidado al listado de ingredientes, casi todos son hechos de granos refinados y con mucha azúcar.

Pero falta mencionar el problema peor, ¡y es que la mayoria de las personas creen sus mentiras!

Algunos estudios han demostrado que son una manera eficaz de convencer a la gente de que estos productos son en realidad más saludables.

Nunca olvides que los alimentos muy saludables no necesitan siquiera declaraciones de salud.

Pero, si eres de aquellas personas que siente que no puedes parar de comerlos, te voy a dar algunos puntos para que puedas seleccionar los mejores y más saludables.

Límite de azúcar

Siempre elige un cereal de desayuno que tenga menos de 5 gramos de azúcar por porción. No dejes de leer la etiqueta de información nutricional para conocer cuánto azúcar tiene el producto.

Tu objetivo es un alto contenido de fibra

Los cereales de desayuno que tienen al menos 3 gramos de fibra por porción son la opción ideal, pues comer mucha fibra puede aportar muchos beneficios para la salud.

Presta atención a las porciones

Los cereales de desayuno suelen ser crujientes y sabrosos, y tambien pueden ser muy fáciles de consumir grandes cantidades de calorías. Mide cuánto estás comiendo y usa la información del tamaño de la porción en el envase para orientarte.

Lee la lista de ingredientes

No te lleves de las afirmaciones de la salud que salen en el frente de la caja, y nunca dejes de revisar los ingredientes. Jamás compres cereales de colores, con azúcares añadidos, ni mucho menos complementos como chocolates.

Agrega alguna proteína

La proteína es el macronutriente que más nos da saciedad, pues incrementa la sensación de plenitud y disminuye el apetito.

Así que, semillas, una cucharada de frutos secos o un poco de yogur griego son muy buenas elecciones para una adición de proteína.

A pesar de todo lo que ya has leído, un cereal nunca va a reemplazar un buen desayuno y todos sus aportes adelgazantes