Niño alimenta a su abuelo y el tierno momento emociona a miles en Internet (VIDEO)

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Nacemos, crecemos, envejecemos y luego morimos. Algunos llegamos a viejo esperando haber dejado un grato legado, mientras otros pasan desapercibidos o son muy mal recordados. En fin, estas etapas del ser humano son perfectamente normales. El hecho de llegar a ser anciano es algo a lo que todos aspiramos porque significa que tuvimos una vida larga y plena.

A medida que envejecemos, aumentamos la probabilidad de enfermarnos y somos menos tolerantes, lo que nos hace susceptibles al estrés. Esto significa que el cuidado de los ancianos debe plantear la posibilidad de enfermedades por toxinas ambientales, infecciones, accidentes y estrés. Muchas personas mayores están sanas y activas. Sin embargo, la ciencia muestra que nuestro cuerpo biológicamente comienza a decaer a partir de los 35 años y se estima que empezamos a perder las funciones de nuestros órganos a un ritmo aproximado del 1% anual.

Al envejecer volvemos a ser niños

Las personas que logran llegar a una avanzada edad, sin duda exigen más atención y cuidados; igual que los niños y ancianos, porque hay muchas cosas que ellos no pueden hacer por sí mismos.

Sin embargo, atender las necesidades de las personas mayores puede ser una tarea difícil para quienes proporcionan el cuidado, especialmente porque los adultos a cargo tienen muchas otras cosas que hacer: tienen hijos que cuidar, tienen su propia casa que mantener en orden, y así sucesivamente. Sin embargo, usted no debe dejar que su enorme lista de cosas por hacer lo agobie y le impida darle suficiente cuidado a alguien que se lo merece.

Por lo tanto, puede ser un reto cuidar a las personas de la tercera edad. Este desafío puede ser aún más significativo si el adulto mayor que usted está cuidando también se resiste al cuidado. Esta resistencia a los cuidados de las personas mayores podría deberse a una serie de factores. Por ejemplo, hay que recordar que, si su ser querido necesita cuidados, se encuentra en una etapa de su vida en la que tiene que hacer frente a sus propios retos. Es decir, la pérdida física, la pérdida mental o la pérdida de independencia. Esto puede ser difícil de aceptar para ellos, y también podrían estar enfrentando el desafío de que podrían pensar que es una señal de debilidad aceptar el cuidado. Pueden sentirse enojados por tener que aceptar que alguien lo tenga que cuidar, y hasta pueden sentirse culpables o confundidos, ya que es posible que no entiendan que necesitan ayuda.

Cuidando con cariño a la abuela enferma

En el caso de los niños, los padres son los que deben asumir la responsabilidad y cuando hablamos sobre los ancianos, estos se convierten en nuestros niños grandes. Una oportunidad para devolverles un poco de todo lo que nos dieron con tanto cariño cuando éramos pequeños. Ahora llega el momento de cuidar de ellos con amor y mucho esmero.

En el próximo vídeo podemos ver como dos generaciones se reúnen, así es: el nieto y el abuelo. El pequeño alimenta con amor a su abuela, quien se encuentra postrada en una cama.

Este es un momento conmovedor que tiene fascinado a más de 7 millones de personas que tuvieron la oportunidad de verlo. Es difícil no derramar una lágrima al ver cómo se compromete toda la familia a cuidar de su ser querido envejeciente.