Los verdaderos ‘Jack y Rose’ de la vida real que se negaron a dejar el Titanic para no separarse

0

Cuando la película del Titanic se estrenó en 1997, encendió una nueva ola de interés en la tragedia y las historias de personas que estuvieron a bordo de aquel enorme transatlántico.

Los pasajeros como la “Insumergible Molly Brown”, apelativo póstumo, pues nunca se le llamó así en vida, se hizo famosa por sus historias. Molly fue una sobreviviente del Titanc. Se salvó en el bote No. 6. Ella fue quien lamentó el comportamiento del cabo que asumió la dirección del bote, Robert Hichens.

Molly asumió la dirección del barco e incluso luego creó el Comité de Supervivientes.

En fin, antes de que hubiera Jack y Rose, ya los Straus eran famosos. Su historia see conoce como el amor original tras el hundimiento del Titanic.

Se trata de Isidor Straus, quien se mudó a los Estados Unidos desde Alemania con su familia y forjó su nombre rápidamente.

Straus y su hermano Nathan iniciaron la venta de vajillas y cubiertos en el sótano de la famosa tienda de Macy’s en Nueva York.

Los hermanos se convirtieron en socios de la tienda y después fueron los dueños.

Su negocio hizo de los Straus los hombres más ricos de los Estados Unidos, pero nada lo hizo más feliz que su esposa ida.

La pareja tuvo siete hijos (uno de ellos murió cuando era niño) y, según todas las historias, estaban locamente enamorados el uno del otro.

Cuando esta pareja se separaba, se escribían una carta.

A lo largo de su matrimonio esta pareja solo estuvo separada 10 días. Su nieto tiene una colección completa de sus cartas de amor.

Sin embargo, este tipo de amor sólo hace que lo que le pasó al Titanic sea aún más horrible.

Isidor e Ida se fueron a Europa entre 1911-1912, pasando el invierno allí. Reservaron un viaje de regreso a Nueva York en primera clase en el prestigioso RMS Titanic.

Estos boletos costaban $60 mil dólares cada uno en efectivo hoy.

Como sus constructores y diseñadores pensaban que se trataba de un barco inhundible, el precio del pasaje no valió nada al momento del desastre: los pasajeros fueron apilados en botes salvavidas, donde las mujeres y los niños abordaron primero.

Ida, la fiel esposa, abordó uno de los botes. Ella asumió que su marido la seguía, pero bajó cuando se dio cuenta de que no estaba allí.

En cambio, cedió su lugar y su nuevo y costoso abrigo, a su criada.

Los pasajeros trataron de convencer a Ida de que estaba cometiendo un grave error, que cambiara de opinión, pero nada podía hacerla abandonar a su amado esposo.

“No voy a separme de mi marido,” dijo. “Entonces vivimos o morimos juntos”, dijo la enamorada mujer…
Y lo hicieron. Los Straus fueron vistos por última vez en la cubierta de la nave, ambos esperaban abrazados su destino.

Su historia de amor, que apareció en los periódicos unas horas después del accidente, inspiró a personas de todo el mundo.

Los Straus fueron presentados en casi todas las producciones del Titanic, incluyendo las muchas películas y el musicales.

Preste atención la próxima vez que vuelva a ver Titanic, son la pareja que está acostada mientras el agua inunda el bote.

Ida jamás fue encontrada, pero el cuerpo de Isidor está enterrado en el cementerio de Woodlawn Bronx.

Los Estados Unidos, con la inscripción bíblica del Cantar de los Cantares: “Muchas aguas no pueden apagar el amor, ni la inundación pueden ahogarlo”.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here