La técnica del semáforo: la técnica ideal para dirigir las emociones en los niños

¿Conoces la técnica del semáforo en la educación infantil? Si tu respuesta es no, te vamos a explicar cómo funciona este ingenioso método que podría servirte de mucha ayuda para controlar las rabietas de tus hijos.

Regularmente vemos niños que arman escándalos a sus padres por cualquier motivo. Incluso hasta nuestros propios hijos tienen conductas impulsivas. Si este es tu caso, la técnica del semáforo te puede ayudar bastante.

Por doquier es común ver dos réplicas a defectos en la educación del niño: padres con una actitud más irracional o adultos muy suaves que sus hijos los manipulan. Está claro que ninguna de las dos formas es la correcta.

Pero bien, ¿y si existiera un mecanismo por el cual tu hijo ejecute sus propias rabietas? Pues eso es lo que trata la técnica del semáforo.

Rojo, amarillo y verde: cada una de estas luces tiene su motivo

Esta táctica de autogestión de las emociones funciona mostrándoles a los niños de forma gráfica cómo están sus estados de ánimo. En el momento que haya un problema, les explicaremos en qué fase están y lo que eso supone. ¿Qué significa cada color del semáforo? Vamos a verlo:

Rojo: La rabia lo controla y, si no cambia de actitud, habrá un castigo ejemplar. Si no para, el castigo debe ser impuesto y ahí es cuando le mostraremos el color rojo.

Amarillo: Tiempo de meditar. El niño se encuentra agitado, pero aún no se ha salido de sus cabales. Si estuvo molesto ya se calmó, lo invitaremos a reflexionar. Es una etapa de alerta, donde tenemos oportunidad de invitarlo a entrar en razón.

Verde: El niño dialoga y recibe razonamientos sobre lo que plantea. Si se mantiene así, le mostramos el color verde felicitándolo por su autocontrol. Aquí, le podemos sugerir una solución a su problema.

¿Cuándo comenzar?

Un día cualquiera, cuando el niño se empiece a enfadar, le mostramos la técnica del semáforo. Le podemos decir que estamos agotados de castigarlo y que por esos motivos vamos a poner en marcha esta nueva técnica.

Entonces, procedemos a colocar en la pared una cartulina con forma de semáforo. O recortar círculos con esos colores y aplicarlos según el estado de ánimo del niño. O los podemos pegar y señalarles el color de acuerdo a su estado.

Aún si estamos fuera de casa, es bueno darle continuidad a este método.

Algunos argumentos acerca de la técnica del semáforo

Esta técnica la podemos utilizar en niños de hasta cinco años. El punto no es controlar al niño a través del castigo, sino orientarlo para que gestione sus estados de ira.

La meta es simple: los niños con el tiempo tienen que aprender a identificar cuál es su nivel de enojo. Cada color los ilustrarán y pensarán dos veces antes de seguir.

Esta técnica implica enseñanza reiterativa de los padres. Incluso se pueden organizar juegos donde el niño identifique con los colores los niveles de impulsividad.

Ventajas de esta técnica de autocontrol

Esta técnica es mucho más ilustrativa que hacer rabietas o vernos tan molestos como ellos.

Se le da al pequeño el chance de tomar conciencia sobre su carácter. La disputa dejaría de ser algo emocional y se convertirá en una lección.

Las reglas van a estar más que claras y para que esto funcione, los padres deben dar ejemplo y tener mucha paciencia  al explicar.

Comentarios aqui: