Historias Que Enamoran: Un Niño Supera La Depresión Al Conocer A Un Perrito Con Su Misma Enfermedad.

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¿Algunas vez has visto a personas con una especie de manchas grandes en todas partes del cuerpo? ¿Sabes cómo podría sentirse un niño así? Pues en esta ocasión te hablaré de un pequeño llamado Carter el cual se encontraba deprimido por su condición física.

La buena noticia es que después de que hayas terminado de mirar esta información sabrás que las personas y los animales diferentes son igual de grandiosos que cualquiera. Si te ha parecido útil e interesante no olvides darle like y contarnos tu opinión en los comentarios. 🙂

Un cachorro le devolvió la alegría.

Hace un par de años vio algo extraño en su semblante. Una especie de mancha blanca. Con el paso de las semanas dichas manchas fueron esparciéndose y agrandandose.

Mas los médicos ya habían dado su diagnóstico, tenía vitiligo. Es una enfermedad degenerante de la piel en la que se marcha perdiendo pigmentación y aparecen máculas blanquecinas por todo el cuerpo

Carter Blanchard, un niño de ocho años de Arkansas, Estados Unidos, tiene una afección que lo sumió en una profunda depresión.

Desde que conoció a Rowdy, un perro con el mismo trastorno que estaba en el otro lado del país, ya no se siente solo.

El vitiligo destruye las células que producen el pigmento en la piel. Carter fue diagnosticado cuando estaba en el jardín y comenzó a perder confianza cuando comenzaron a aparecer los primeros “parches” blancos.

“Estaba en una escuela muy grande con muchos niños y su rostro se transformó muy rápido”, le dijo su madre a ABC. “Lo primero que me dijo cuando subió al automóvil fue que odiaba su rostro y su aspecto”, agregó.

Un día se lanzaron a buscar una solución en Internet, esa caja de Pandora que contiene milagros y desgracias.

Y se encontró con lo que pensó que podía ser una enorme ayuda. Una fotografía de Rowdy. No era otro muchacho.

Era un cachorro labrador negro, de trece años, popular en las redes sociales y que, como su hijo, había sido diagnosticado con vitiligo exactamente el mismo año que Carter.

La primera cosa que hizo la mujer fue contactar con la dueña de Rowdy, Niki Umbenhower. Le explicó el inconveniente de Carter y le preguntó si podía llevar a su hijo a fin de que conociese a Rowdy. La mujer admitió con todo gusto.

Stephanie no le afirmó que no tenía el dinero para viajar. Pensó en solicitar un préstamo para lograrlo.

Alguna persona anónima donó un total de cinco mil dólares, y con dicho donativo pudieron ir a conocer a Rowdy.

Luego de que Carter viera al perro el mundo cambió para el, logro volver a la escuela renovado y con mucha actitud.

Fuente: lavanguardia

Ser diferente no es para nada malo, y este joven lo entendí al descubrir que hasta los perros podrían padecer su condición.

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