¡Necesito un frasco de la calma para mi hijo!

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En este artículo vas a conocer cuáles son los beneficios del “frasco de la calma” y vas a aprender a hacerlo tú misma en casa con materiales muy comunes, ¡nada complicado! Esta herramienta es muy útil para hacerle  frente a la angustia de los niños.

¿En algún momento has sentido que la crianza de tu hijo se te está yendo de las manos cuando, en pleno berrinche o pataleta, se pone a llorar desconsoladamente? 

Si aún no conoces el modo de calmarlo sin llegar a la desesperación, madre, tranquila. No se preocupe ni angustie, pues hay un secreto que debes considerar ya mismo: el frasco de la calma.

El envase o frasco de la calma consiste en un viejo, pero sumamente eficaz método diseñado por la prestigiosa pedagoga italiana María Montessori. En este artículo vas a conocer cuáles son sus beneficios y vas a aprender a hacer esta herramienta útil para hacer frente a la angustia de los niños.

¿En qué consiste exactamente el frasco de la calma o botella mágica para niños?

El frasco de la calma implica algo mucho más que una idea revolucionaria para calmar los berrinches de los niños, pues también constituye un interesante instrumento para relajar a sus padres, quienes pueden poner freno a la estridente reacción de su hijo a través de esta maravillosa idea de Montessori.

Ahora bien, el envase de la calma es un simple frasco plástico con agua, brillantina y pegamento que los niños víctimas de llanto, tristeza, estrés o rabia pueden agitar para distraerse y calmarse observando con atención la belleza del brillo y sus formas diversas.

De la misma manera, esta curiosa, fascinante y efectiva herramienta funciona del mismo modo que la meditación. Es decir, actúa como una técnica eficaz para controlar el estrés y es capaz de ayudar también a despejar la mente de pequeños y grandes.

No obstante, lo más sorprendente de este singular objeto es que no calma solo berrinches particulares o pasajeros, sino que funciona a largo plazo. Esto es porque también ayuda paulatinamente al niño a controlar su respiración. Por supuesto, una vez que el menor se sienta superado, él mismo tomará la botella mágica de la calma.

¿Qué es lo más valioso de este “mecanismo casero”? Mira por qué vale la pena hacer un frasco de la calma

Primero, esto no es un castigo. Este frasco se emplea a modo de terapia con el objetivo de calmar y distraer al niño mientras desarrolla su respiración y concentración. Así también el niño se distrae un buen tiempo mientras supera su frustración.

Al mismo tiempo, mientras el pequeño hace uso de su envase de la calma, puedes ayudarlo a que no haga berrinches, si le hablas de forma calmada, con mucho cariño y amor, pero firme. Otra buena idea complementaria es hacerle la sugerencia de que realice inspiraciones profundas y que expire lo más tranquilo que pueda.

Otros beneficios del frasco de la calma para niños

De su lado, la creadora de este ingenioso frasco, Maria Montessori (primera mujer doctorada en medicina de Italia), ha explicado que este invento le permite a los niños de entre dos y cinco años  organizar su sistema nervioso central con el estímulo concreto.

Por otro lado, la ciencia ha demostrado que, cuando el niño está estresado, tanto su respiración como su ritmo cardíaco se aceleran; así como también queda bloqueada su mente. Pero, si el niño se concentra en la suave lluvia de brillantina o escarcha, una orden cerebral inconsciente se encarga de disminuir la agitación.

Es decir, el frasco de la calma nos demuestra que existe cierta relación de tranquilidad en el patrón visual, el cual capaz de estabilizar sus niveles de energía y estimular la capacidad de concentración del menor. Por esto mismo es muy recomendado su uso en momentos que requieran una prolongada espera o durante viajes largos.

Este frasco es tan efectivo a la hora de relajar la mente, que además puede ser una gran esperanza para aquellos padres de niños hiperactivos e intranquilos. Es importante señalar, que se debe prestar atención al tamaño y el material del envase, pues debe ser apropiado para que tu hijo o hija pueda manipularlo de acuerdo a su edad.

¡Necesito un frasco de la calma para mi hijo! Pero, ¿cómo hacerlo?

Lo más probable es que ahora te estés preguntando cómo hacer una botella mágica para niños. Más abajo encontrarás los materiales necesarios y los pasos que debes seguir para hacer el envase de la calma. ¡Ya verás lo sencillo que es hacerlo! Te recordamos, utiliza colores brillantes, materiales atractivos y que el envase no sea demasiado pesado para el niño.

Materiales a usar:   Un bote plástico, agua caliente, pistola de silicona, 2 cucharadas de pegamento con brillantina o escarcha; 1 gota de colorante para alimentos, 4 cucharaditas de brillantina (color a elección), shampoo para niños transparente

Procedimiento
Mezcle los materiales dentro del envase, y deje libre al menos un dedo de aire libre para permitir el movimiento de los elementos.
Puedes incluir juguetes o figuras diminutas dentro (animales, estrellas, corazones, etc.). Una alternativa excelente es agregar pintura de color flúor. En todo momento, debes tener presente no incluir ningún material que sea tóxico.
Ahora pega la tapa del envase con la pistola de silicona, asegurándote que quede bien sellado y firme para evitar derrames y fugas. ¡Ya lo tienes, el envase que traerá paz a tu vida, ya está preparado!

Y tú, ¿aún no has probado este método sorprendente? No dudes  ni un segundo, tu hijo lo adorará y te vas a sorprender al comprobar su eficacia. ¡Debes intentarlo para que la infancia de los niños sea sana y feliz!