Esta chica de 22 años fue contratada para cuidar de este bebé durante 3 semanas. Pero los padres jamás se esperaron lo que ella iba a hacer.

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Esta mujer de 22 años fue contratada para cuidar a esta bebé durante 3 semanas. Sin embargo, los padres nunca anticiparon exactamente lo que ella iba a hacer con Talía, la bebé de sólo 16 meses.

El trabajo parecía ser simple, solo tenía que cuidar a la bebé durante 3 semanas, pero durante este corto tiempo la mujer se encariñó de la bebé. Por consiguiente, cuando sus padres le contaron exactamente lo que le estaba sucediendo a su pequeña, Kiersten quedó paralizada. Talía sufre de una enfermedad severa conocida como atresia biliar, lo que hace que su hígado no haga el trabajo bien.

Según los médicos, las probabilidades de vida para Talía eran de apenas dos años. A menos que la pequeña obtuviera un trasplante, por lo que entró en una lista de espera tan pronto se le había diagnosticado la enfermedad, pero no habían podido encontrar a alguien compatible con su pequeña.

Al enterarse de esto, Kiersten no pudo soportar esperar a que la linda Talía se fuera de este mundo. Aunque la conoció por poco tiempo, sintió que ya era parte de su vida.

“Así que, después de pensarlo mucho, eligió e informó a George y Farra, los padres de esta bebé, su decisión. Estos estaban aturdidos por lo que Kiersten les dijo que “deseaba donar parte de su hígado”.

Inicialmente, los padres no estaban convencidos de que Kiersten supiera la gravedad de este problema: un trasplante no es tan simple como donar sangre, sino que tiene que someterse a una cirugía muy larga y pasar en recuperación algún tiempo en el hospital.

Sin embargo, para la joven, eso no era un problema. Para ella, donarle a Talía una parte de su hígado era un pequeño sacrificio, si con eso podía salvarle la vida.

Así, sin reticencias, y tras valorar que la mujer era compatible con Talía, ambas se sometieron a la cirugía, que duró 14 horas.

Ahora las dos se recuperan. Kiersten podría necesitar pasar una semana más en el hospital, y tendrá una cicatriz de 12 centímetros. Además, no tendrá la capacidad de donar de nuevo. Sin embargo, todo esto bien vale la pena, si eres capaz de ver a Talía sonreír de nuevo.

“Tener un pequeño gesto como el de Kiersten ha salvado a toda una familia. El planeta necesita personas como estas, valientes como ella, que no esperen ni un segundo para realizar lo que está a su alcance para salvar vidas. ¡Bravo por Kiersten! #¡Compártelo!”