Contractura muscular: lo que debes saber.

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Contractura muscular: lo que debes saber.

La contractura muscular puede describirse como la pérdida de la fuerza y control muscular. Puede ocurrir luego de un ejercicio extenuante y resulta en la incapacidad de poder estirarse o usar el grupo de músculos afectados. Este fenómeno a menudo se describe como “sentir el músculo tenso o acalambrado”. Es, usualmente, una deformidad temporal que reduce la flexibilidad de las articulaciones y el rango de movimiento.

¿Qué son las contracturas?

Las contracturas musculares generalmente son consideradas como algo bueno y requieren que podamos usar, virtualmente, cada parte de nuestro cuerpo. Las fibras musculares se contraen debido a cambios en la longitud del músculo, esencialmente por acortar la distancia entre los filamentos de actina y miosina. 

Los estados de acortamiento prolongado o de tensión muscular son referidos como contracturas. En estos, los músculos pueden permanecer contraídos a pesar de los efectos que puedan causarle al mismo. Las contracturas afectan la piel, los músculos, las articulaciones, tendones y ligamentos, impidiendo el movimiento normal. 

¿Qué causa las contracturas musculares? 

Las contracturas musculares pueden ocurrir por varias razones, tales como parálisis (pérdida de la función muscular), atrofia muscular (disminución de la masa muscular), y debido a varias formas de distrofia muscular (enfermedad muscular). Esencialmente estas condiciones afectan la habilidad del músculo de realizar su función básica. Los siguientes son algunos ejemplos de causas de contractura muscular: 

  • Ejercicio físico extremo: se puede poner mucha presión en ciertas articulaciones, llevando a contractura muscular y movilidad limitada. Esto puede ser empeorado debido a movimientos abruptos o inadecuados al realizar ejercicios. 
  • No calentar antes del ejercicio: no tomarse el tiempo necesario para estirarse antes de realizar ejercicios físicos puede llevar a desarrollar una contractura con seguridad.  
  • Postura pobre: adoptar posturas incorrectas, como al sentarse en el escritorio, frente a una computadora, o incluso, el mirar constantemente hacia abajo a nuestro teléfono celular, puede llevar a la rigidez muscular y, por ende, a la contractura muscular. 
  • Lesiones: cualquier tipo de trauma corporal puede llevar a una contractura muscular, tanto parcial como total. Esto incluye fracturas, desgarro de tendones y ligamentos, quemaduras y lesión nerviosa. Esto es principalmente debido a las lesiones que causan la reducción de la movilidad articular impidiendo el rango de movimiento normal, lo que puede en sí mismo llevar a desarrollar contracturas. 
  • Enfermedad, mal uso, e inmovilización: el no usar los músculos de una determinada parte del cuerpo por largos períodos de tiempo puede llevar al desarrollo de contracturas. Esto puede verse como resultado de lesiones que impiden el movimiento, descanso en cama prolongado, o simplemente el uso de yeso. 
  • Temperaturas extremas: los cambios rápidos de temperatura, de caliente a frio, pueden llevar a sufrir una contractura muscular. Si la tensión muscular excesiva ocurre, como si se estuviera en el frio desnudo, ciertas áreas del cuerpo empezarán a contraerse o a temblar para ayudar a producir calor. Con el tiempo, esto puede llevar a molestia, dolor y contractura. 
  • Infección o enfermedad: las contracturas musculares pueden ser síntomas de condiciones como esclerosis múltiple, heridas en la cabeza, polio, huesos y articulaciones infectadas, parálisis cerebral, derrame cerebral, infecciones de músculos y nervios, así como lesiones durante el nacimiento que lleguen a causar parálisis. 

Tratando las contracturas musculares. 

Examen médico.

Este es el primer paso. Su doctor realizará la historia médica y el examen físico, indagando sobre los signos y síntomas que presenta para así ser capaz de diagnosticar mejor y con certeza las posibles causas de la contractura muscular. Este proceso puede involucrar el uso de imágenes diagnósticas. 

Terapia física. 

Uno de los tratamientos más comunes de las contracturas es la terapia física; esta ayuda a aumentar el rango de movimiento fortificando los músculos. La terapia física puede ser realizada por un terapeuta profesional, o ser aprendidas para realizarlas en casa. De cualquier forma, la terapia física es efectiva si se hace con regularidad adecuada.

Aparatos.

El uso de yesos o el entablillado pueden ayudar a estirar el tejido cercano a las áreas afectadas, reduciendo las contracturas. Otro dispositivo llamado “movimiento continuo pasivo” es también utilizado y ayuda a mantener en movimiento las partes del cuerpo afectadas.

Medicamentos.

Dependiendo de la causa particular de la contractura muscular, la medicación puede ser usada para reducir el dolor y la inflamación. Las inyecciones de botox son también utilizadas para reducir la tensión y el espasmo del músculo.

Cirugía.

Utilizada en algunos casos para reparar el tejido, con la esperanza de recobrar la total movilidad del músculo afectado. La cirugía puede ser usada para alargar el músculo o para reparar ligamentos, tendones o huesos.

Remedios caseros para la contractura muscular.

  • Descanso: evite cualquier forma de actividad intense o ejercicio físico que involucre el músculo afectado; este es el paso más importante en la recuperación de una contractura muscular. El Descanso no significa inmovilidad o sedentarismo, más bien se refiere a tomarlo con calma por un tiempo. Este puede ir desde varios días, a semanas, o incluso meses, dependiendo de lo que recomiende su doctor. 
  • Mantenga las articulaciones en movimiento: masajear el área afectada mantendrá el flujo de sangre en movimiento y los nervios estimulados. Haciendo esto varias veces al día ayudará a mejorar la contractura muscular. Se advierte, de todas formas, el no aplicar mucha presión en el área de la contractura en sus inicios pues puede llevar a una lesión más grave y a una recuperación prolongada. Las formas severas pueden requerir la ayuda de un profesional en fisioterapia. 
  • Coma de forma saludable y tome sus vitaminas: el cuerpo necesita de ciertos nutrientes, como vitaminas y minerales, cada día. Es por esto que la alimentación balanceada es recomendada para todo el mundo. 

Complicaciones por demorar el tratamiento.

Mientras más usted demore el tratamiento para la contractura muscular, más difícil se le hará realizar las actividades diarias. Más aún, si su contractura muscular es debido a alguna condición mayor, el dilatar la consulta médica solo hará más difícil el tratamiento, e incluso, el recuperar la correcta movilidad del músculo en cuestión.

¿Cómo prevenir las contracturas musculares?

Mientras ciertas condiciones médicas, como la parálisis cerebral o distrofia muscular, no pueden ser prevenidas, aún existen varias cosas que puedes hacer para ayudar a reducir la ocurrencia de contracturas musculares. El ejercitarse regularmente, tener un estilo de vida activo, y comer saludable, pueden ayudar a prevenir la rigidez muscular y de las articulaciones.