No busques con tanta desesperación, deja que te encuentren

January 20, 2018  —  By

¿Crees que vale la pena mendigar amor? La vida es demasiado corta como para que te la pases corriendo detrás de alguien que, no te ama…


Entiende que cada relación tiene una fecha de vencimiento. En la vida tendrás la oportunidad de pasar por varias etapas. Tendrás una relación, si tienes suerte, con tu padre, tu madre, tu cónyuge, hijos, primos, amigos, colegas… Cada relación es capaz de brindarte apoyo emocional. Entonces, ¿por qué derramar tu amor en una relación para obtener apoyo emocional? ¿Por qué suplicar amor cuando en realidad esa persona lo que quiere es salir de tu vida?

No necesitas ir detrás de nadie. Saben dónde vives, conocen tus secretos. No busques, deja que te encuentren. No importa si tú estás interesada en su bienestar. No importa que tú no le importes, lo cierto es que tú debes amarte más. De hecho, “ama a tu prójimo como a ti mismo”, dice la Biblia. No dice que debes amar más que a ti mismo. Por lo tanto, no mendigues amor.

¿Entiendes? Esa persona sabe dónde vives. Conoce tu número telefónico, sabe a qué horas vas a clases, a la iglesia… Entiende que no quiere comunicarse contigo. Entonces, ¿por qué rogar? Cuando alguien quiere algo, lo busca y es capaz de hacer cualquier cosa por conseguirlo. Bien lo dice mi mamá: “El que tiene sed, busca el agua”. ¡Basta de rogar!

Deja que vean cuán hermosa persona eres. No envíes mensajes diciéndole que te sientes mal porque no contesta tus mensajes de texto o tus saludos. Tampoco preguntes: “¿Por qué no respondiste mis mensajes?” Jamás intentes impresionar a alguien con todo tu glamour, con tu ropa fina o tus costosos tratamientos estéticos. ¡Sé natural! El amor te encontrará naturalmente.

El amor no se suplica

El amor aparece en los diccionarios con la siguiente definición: “Sentimiento de vivo afecto e inclinación hacia una persona o cosa a la que se le desea todo lo bueno”.

El amor, según la definición más completa que he encontrado es “El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad, sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta”.1 Corintios 13:4-7

Como podrás ver, si no quieren saber de ti, no es amor. No busques. No te arrastres suplicando migajas de un amor que a la larga no será bueno para ti. Sin embargo, sé que amas y buscarás motivos para seguir anclado o anclada al inmenso deseo de que esa persona permanezca en tu vida. No le des larga al asunto. Acaba con la agonía y el sufrimiento emocional innecesario. Tú vales mucho y no tienes que salir a buscar amor, deja que te encuentren, cuan moneda valiosa.

Otra pregunta, ¿por qué quieres someterte a la voluntad de los demás? Sujetate a la voluntad de Dios, pero no te aferres a una esperanza manejada por otra persona. No eres marioneta de sus necesidades ni de sus antojos. Comprende que el sentimiento de apego emocional o afectivo no es amor. Se trata de un problema de dependencia hacia la otra persona. La persona ‘apegada’ deja de lado su propia vida, sus gustos, sus amigos, su personalidad. Todo para seguir a la otra persona en todo lo que haga. Eso no es amor. Terminamos cansados de que no nos valoren. Que tengas sentimientos egoístas no es bueno para tu salud.

Tampoco sientas que debes seguir aguantando un poco más, porque de lo contrario piensas que has fracasado. Es un sentimiento común, pero errado. No puedes fundamentar una relación en el miedo. En otras palabras, piensas que si dejas de sacrificarte perderás la oportunidad de construir una relación. Pero lo que realmente estamos haciendo es siendo cruel con nosotros mismos al sacrificar nuestros sueños y deseos.

Es hora de que vayas soltando esa pesada carga. Alejate de las personas tóxicas. Retoma el compromiso que tienes contigo. Dale espacio a lo positivo, vive la vida y cuida tu bienestar.

“No es más fuerte aquel que aguanta más, sino aquel que es capaz de soltar…”.

He escuchado algunas veces, por ejemplo, que las parejas obligan a cónyuge a que las acepten tal y como son. Yo no estoy de acuerdo. Entiendo que si alguien te importa, mejoramos en todos los aspectos. Incluyendo el carácter o los malos hábitos que tengamos. Eso de “aceptame como soy”, es una de las frases más egoístas que he escuchado. No tengo por qué poner a sufrir a quien amo con mi mala actitud.

Ahora bien:

Si solo trae sufrimiento a tu vida, déjalo ir.

Si solo busca humillarte… déjalo ir.

Si atenta contra tu seguridad… déjalo ir.

Si no reconoce tus talentos… déjalo ir.

Si sientes que te pone una piedra en la cabeza… déjalo ir.

Si se impone el “YO”… déjalo ir.

Tómate tu tiempo. No busques, espera a que te encuentren.

Comentarios aqui: