Comió Un Molusco Porque Sus Amigos Lo Retaron. El Parásito Le Produjo Una Infección En El Cerebro Dejándolo Tetrapléjico

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Los retos están de moda. Pero la gente debería tener más cuidado cuando se trata de estas cosas, ya que hay retos que… definitivamente, pueden matarte.

Ciertamente, algunos retos pueden costarte la vida. En una celebración con amigos se le desafió a este joven a tragar un molusco que indujo la contaminación de su cerebro, lo que hizo que Sam quedara cuadripléjico. Esta acción alocada y aparentemente chistosa, terminó destruyéndole la vida.

Actualmente San Ballard está luchando para recuperar su normalidad.

Sam jugaba rugby en Sídney y tenía un futuro alentador. No le cambies de página, quédate con nosotros y lee el final.

En 2010 Sam era como cualquier joven de su tiempo, se reunió con sus amigos, divirtiéndose mucho como otro chico cualquiera. Cuando de repente en el suelo apareció un molusco conocido en muchos países como babosa.

Hablamos de lo que también se le conoce como limaco. Un molusco común que se arrastraba inocentemente por el suelo.

También es bastante común que los chicos empiecen a desafiarse unos con otros, por lo que sus amigos lo retaron: “¿A qué no te comes ese molusco?”, sugirieron entre risas.

Por lo general, nadie acepta el reto… todo queda entre risas y chistes, pero nadie come nada. Lamentablemente, ese no fue el caso. Sam aceptó el reto y

No pudo soportar la presión de sus amigos, por lo que terminó ingiriendo el bichito que se arrastraba lentamente a su lado. Nadie imaginó que este ridículo reto dejaría a Sam cuadripléjico.

Sam sintió de inmediato un malestar, así que lo llevaron al hospital Royal North Shore. Allí se determinó que el joven experimentó una afección cerebral conocida como meningoencefalitis eosinofílica causada por la babosa.

El nombre científico del animal es Angiostrongylus cantonensis, los jóvenes nunca imaginaron que un desafío podría costar la vida de su amigo.

El joven Sam Ballard, después del fatídico día y luego de un año y 55 días, abrió los ojos. Pero todo era diferente, ahora dependía de alguien para sobrevivir por su condición de cuadripléjico. Además, ya no era atractivo como lo era antes.

La madre del joven, Katie Ballard, no perdió las ilusiones de que su hijo volvería a recuperar sus capacidades totalmente. Pero sus avances fueron muy lentos en tres años. Aún no camina, tiene ataques convulsivos y no controla la temperatura de su cuerpo.

Tampoco puede comer normalmente, porque deben alimentarlo con un tubo en la garganta. A partir de ese momento, los familiares y amigos luchan por obtener el dinero que les permitirá cumplir con su costoso tratamiento permanente.

Se espera que las autoridades del gobierno australiano sigan asistiéndoles para sufragar estos gastos mediante exenciones.

La madre de Sam, Katie Ballard, dice tristemente que su hijo está deshecho, su vida cambió completamente.

Reflexión

Al igual que Sam muchos jóvenes se enfrentan a retos para pasarla bien con sus amigos. Aunque esto signifique poner en riesgo sus vidas. No obstante, es importante ver más allá del momento y aprender a cómo lidiar con la presión de grupo. Nada que pueda dañarte vale la pena.

No importa si tus amigos te están desafiando lo importante es proteger tu seguridad, entender que un buen momento puede convertirse en muchos años de sufrimiento.

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