3 Remedios caseros para eliminar la piel flácida

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Es una de las peores pesadillas que acechan a las personas que se someten a regímenes drásticos de adelgazamiento. Los kilos se esfuman, pero si no se pone remedio en el camino, la piel que antes lucía lustrosa y apretada se irá desinflando paulatinamente según vaya desapareciendo la grasa hasta convertirse en una especie de tejido colgante, inerte, triste y sin tono. Suena fatal, sí, pero como siempre en ZEN nos empeñamos en mirar hacia el lado bueno de la vida -como dirían los Monty Python- y, en lugar de conformarnos, buscamos soluciones.

¿Qué es exactamente la flacidez y por qué se produce? Lo explica Laura López, médico estético en Clínica Dermatológica Internacional (Madrid).”Es la falta de firmeza o consistencia de la piel que se manifiesta como caída o laxa. Se genera por el deterioro o envejecimiento de las fibras de colágeno responsables de mantener tensa la epidermis”.

La siguiente pregunta a responder sería: ¿qué circunstancias influyen en su aparición? “El envejecimiento es la principal causa, pero también puede haber otros factores que favorezcan su aparición en edades más tempranas como el embarazo, los cambios bruscos de peso, la vida sedentaria, la menopausia o el fotoenvejecimiento”, responde la doctora López. Al igual que la celulitis, la flacidez se ceba más en las mujeres que en los hombres. “La piel de los varones es más gruesa y pierde densidad de una forma más progresiva con la edad, según van disminuyendo los niveles de testosterona. En ellas, la pérdida de espesor es relativamente constante hasta la menopausia. A partir de ese momento, se produce una caída brusca en la formación de colágeno”.

Aunque el tema no pinte bien, aquí llega la buena noticia: ¡se puede combatir e incluso, derrotar! ¿Cómo? La especialista de Clínica Dermatológica Internacional detalla las herramientas con las que cuentan en su terreno, el de la medicina estética. “Se puede vencer con técnicas quirúrgicas (lifting) o poner freno con técnicas que presentan una menor eficacia y que persiguen la formación de colágeno como la radiofrecuencia, ultrasonidos focalizados, hilos tensores o hidroxiapatita cálcica, por poner algunos ejemplos”.

Aunque puede brotar en cualquier parte de nuestra anatomía, la flacidez también tiene sus coordenadas predilectas. “Puede presentarse en la cara, en zonas como los párpados, la línea mandibular -con la formación del doble mentón- y en el cuello. A nivel corporal se manifiesta en cualquier parte, pero sobre todo en los antebrazos -dando lugar a las famosas alas de murciélago-, la cara interna de las piernas, el abdomen y los glúteos”.

POR LA CARA

Más allá de la medicina estética, el yoga facial sería la alternativa más ZEN para evitar que se descuelguen párpados, mofletes y cuello. El rostro de Ara Rosón, pionera de esta disciplina, es el mejor ejemplo de que funciona tal y como mostró recientemente en las páginas de este mismo suplemento. ¿Su secreto para tener una piel firme a los 54 años? “La constancia en la realización de unos ejercicios -los que ella recomienda- fundamentados en la utilización de la isometría. Es decir, en lugar de mover los músculos faciales como se hacía hasta ahora, los tensamos y mantenemos en esa misma posición durante el tiempo necesario para tonificarlos sin someterlos a un estrés añadido al de su uso en la vida diaria con la gesticulación”.

CAMBIO DE HÁBITOS

La recuperación de elasticidad de la piel es “un proceso largo, que requiere esfuerzo, paciencia, ganas, constancia y motivación extra», apunta Elisa Riveres, entrenadora personal y fundadora de KA NOI, empresa dedicada al wellness&training. A pesar de que el entrenamiento físico es esencial «para tonificar y mejorar la flacidez muscular», la mejoras sólo se percibirán si el trabajo en el gimnasio va acompañado de un cambio de chip general. «Es fundamental llevar una alimentación saludable, hidratarse adecuadamente y evitar esas dietas drásticas que hacen perder mucho peso en periodos cortos de tiempo. El tabaco, obviamente, ni tocarlo”. Si además de introducir todos estos cambios, se tiene “la suerte de poder someterse a tratamientos complementarios médico-estéticos y utilizar productos cosméticos de calidad”, la epidermis experimentará “un cambio a mejor, sin duda”, concluye.

ENTRENAMIENTO

Kelly Batista, entrenadora personal en Arsenal Femenino Madrid, coincide con Riveres en la importancia de cuidar la piel desde dentro para que los beneficios se perciban por fuera. “Hay que comer de una forma equilibrada y saludable, pero dando un protagonismo principal en nuestra dieta a las proteínas. Carnes magras, legumbres y huevos son fundamentales para lucir una piel sana y mantener el tono de los músculos que tonificamos con el ejercicio”.Su larga experiencia como profesional del fitness la acredita más que de sobra como fuente de solvencia para afirmar que “el deporte, al dar volumen a la masa muscular, es un arma eficaz para volver a tensar una piel desinflada tras una dieta severa, un embarazo o simplemente, por el paso del tiempo”. Con un mínimo de tres días a la semana de entrenamiento específico de fortalecimiento de las zonas más conflictivas se pueden experimentar unos progresos más que notorios: “Lo ideal es empezar por el abdomen, ya que de esa forma activamos el core y realizamos un calentamiento general de todo el cuerpo. Mi recomendación es trabajar con más repeticiones los músculos potentes, es decir, abdominales, piernas y glúteos”.

“Adoptar una buena postura en nuestra vida diaria también resulta clave”, según apunta Batista, no sólo para mejorar nuestra apariencia física, sino para prevenir la aparición de estos pliegues que tan achuchables quedan en los shar pei, raza del adorable can de la fotografía, y tanto nos molestan cuando somos nosotros los que los lucimos.

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